«Amor y letras» (2012): El romance más culto del año.

Hay gente – y críticos profesionales, ojo – que han comparado Amor y letras con la forma de escribir cine de Woody Allen, y es cierto que algo de ello podemos encontrar: protagonista multidimensional que interactúa a la vez en varias subtramas, música emblemática, historia rodeada en un ambiente cultural en la que Nueva York es la cima del arte o, un romance poco convencional, entre otros aspectos narrativos. Seguro que Josh Radnor (Ted Mosby en Cómo conocí a vuestra madre), quien dirige, escribe y protagoniza esta película, estuvo influenciado en Woody Allen – para no estarlo -. Sin embargo Allen son palabras mayores. Hace falta mucho talento para acercársele al neoyorquino. Y Amor y letras estaría todavía un peldaño por debajo de la filmografía de éste.

Centrándonos en la película, la trama de Amor y letras gira en torno a la madurez, el hacerse mayor – la palabra envejecer no me gusta – y por ende, querer sentirse joven. Muy identificado me siento yo, por cierto. Comparto ese anhelo universitario que evoca el protagonista en su vuelta a la facultad, aunque sea de visita. Pero no precisamente el anhelo universitario de las películas americanas que hemos visto con juergas de hermandades, si no el anhelo cultural y artístico.

raccord_de_barba_amor_y_letras

El protagonista, de mediana edad, se relaciona con antiguos profesores suyos (edad adulta), y con alumnos actuales (edad joven). Es decir, tres edades distintas. O lo que es lo mismo: tres formas de pensar y de ver el mundo de manera diferente. Estos tres niveles representan a sus respectivas sociedades o generaciones con sus diferencias y similitudes a través de la literatura y la música. Todo ello bajo un romance casi imposible entre Jesse (Josh Radnor) y la joven universitaria Zibby (Elizabeth Olsen).

El guión, sin ser nada del otro mundo, te hace reflexionar y te hace pasar un buen rato. Diálogos ágiles y divertidos, hechos interesantes y giros durante toda la historia. El protagonista sin conocer apenas nada de su pasado, salvo que estudió en dicha universidad, es un personaje bien escrito, con diversos conflictos de todo tipo dentro del mismo periodo de la historia, y sobre todo, empático de cara al espectador. Tal vez esto último porque su cara nos suene demasiado de verle en dicha serie de éxito.

En conclusión, Amor y letras, no es otra cosa que una reflexión cultural sobre la actual sociedad a través de sus diferentes generaciones en la que los jóvenes pretenden ser más maduros; y los maduros pretenden ser más jóvenes.

raccord_de_barba_puntuaciones_03_barba_tres_dias

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s